sábado, 19 de noviembre de 2022

Analisis social a traves del humor de Cruz y Raya

 

                    Parodia de la burocracia, cuando existía la peseta. Cruz y Raya.

No es la primera vez que tratamos sobre el humor en general, y el de Cruz y Raya en particular, ni queremos que sea la última. 

Cuando hablamos de humor con mayúsculas, solemos referirnos casi siempre a personajes del mundo anglosajón como Charles Chaplin, Los hermanos Marx, Woody Allen, etc.; Sin embargo existen grandes genios del humor que pasan por nuestra geografía sin ser reconocidos como tales, o si acaso son considerados como simples personajes graciosos, tal vez seria el caso del grupo Cruz y Raya.

España cuenta, desde la segunda mitad del siglo XX hasta la primera decada del XXI -coincidiendo con la aparición de los grandes medios de comunicación audiovisuales: el cine y la televisión- con auténticos genios del humor, posiblemente no equiparables con ningún otro país del mundo excepto México.

Ese humor es fiel reflejo de la historia reciente de España con sus cambios, y resulta mas preciso que el relato de sociologos e historiadores casi siempre rehenes de las ideologías.

México ha dado genialidades del humor, algunas reconocidas universalmente como Cantinflas, El Chavo del 8, etc., asimismo España, tan dada a no reconocer o a  destruir a sus genios artisticos, cuenta tambien con otros muchos grandes comicos  como:  Jose L. Lopez Vazquez, Tony Leblanc, Alfredo Landa, Ozores-Pajares-Esteso, Tip y Coll, Lina Morgan, Los payasos de la tele, Chiquito de la Calzada, etc., y sobre todo, por su fecunda y larga trayectoria: Cruz y Raya.

A través de su humor se puede hacer un recorrido sociológico e historiográfico de la sociedad española, en un periodo evolutivo de gran relevancia.

Escogemos algunas muestras de su extensa producción:

La despersonalización social con la llegada a España de los "burguer" y los contestadores automaticos:


 

Los popularización de los telefonos moviles:




viernes, 11 de noviembre de 2022

Análisis del saludo humano: el abrazo, el beso, estrechar la mano y ..

 

El Dr. Gregorio Marañón en una reunión de compañeros
                                      El Dr. Gregorio Marañón en una reunión de compañeros

 

“Estrechar la mano de un semejante: acto de jerarquía infinitamente superior a la del abrazo, cuyo impulso es el instinto y no el pensamiento.”

“Solo el hombre, aunque no suele darse cuenta de ello, es capaz de este gesto, símbolo vivo en el que los dedos, que otras veces se crispan para crear o que se extienden para bendecir, se doblan ahora noblemente como si se arrodillasen para recibir, los diez juntos, la comunión de la amistad”

*Gregorio Marañón, Discurso en acto académico, Montevideo, 1937

 

La comunicación humana se manifiesta de múltiples formas, y entre ellas analizamos las más comunes.

A sabiendas de que cualquier vínculo de unión entre los hombres es sagrado, cuya magnitud esta en relación con la cercanía afectiva; y su interpretación solo depende del ojo del que ve o la distancia desde la que se mira.

De forma generalizada, podriamos decir que el abrazo es la donación natural, el beso: el lazo afectivo, y estrechar la mano: la puerta de humanidad abierta con la llave de la voluntad.

Pero hay otro vínculo menos reconocido, que es suma de todos ellos: y es aquel que selló la alianza eterna en “la última cena”, el que cimenta día a día a la familia, y es: comer en unión o “comunión”.

miércoles, 5 de octubre de 2022

La vocación médica: qué es y para que sirve


Ciencia y caridad. Picasso


Tratamos de nuevo este tema porque lo consideramos esencial, especialmente para estudiantes de Medicina o médicos en formación, y  lo hacemos encabezando “con letras de neón” estas luminosas palabras del maestro del humanismo médico: Gregorio Marañón:

“La vocación mueve a la eficacia verdadera de los hombres. Todo lo que se hace sin vocación, por importante que parezca, se marchita como una flor. Todo lo que se hace con vocación, fructifica para siempre.  Hay que hablar, por eso, incesantemente de la vocación.
 
Las vocaciones son de dos categorías: las vocaciones de amor que son únicas, intransferibles y desinteresadas, y las vocaciones de querer, que pueden ser múltiples, que cambian de sentido y que son, por nobles que sean, interesadas.


A partir de mi vocación de médico -una vocación de querer, pero con ribetes muy fuertes de amor-  voy a plantear de nuevo este problema trascendental para los jóvenes, para enseñar la vocación a sus hijos*                             

 (* Del libro "Vocación y ética", G. Marañón)

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 Cuando hablamos de vocación, todo el mundo sabe lo que es, por lo que no suele ser necesario definirla, dándose por hecho que existe en profesiones como: médicos, enfermeras, maestros, sacerdotes, policías, etc. 

Pero si nos enfocamos en la vocación médica: podríamos definirla como la tendencia natural para ayudar -más allá del deber- a los demás y singularmente al enfermo; requiere para ello de aptitud, preparación, dedicación y responsabilidad.

Si analizamos detalladamente esta definición, nos aportaría más luz:

"Tendencia natural": quiere esto decir, que es una predisposición personal y por ello nace interiormente.

"Ayudar a los demás y mas singularmente al enfermo"porque no se trata  -tanto o solo- de curar, aliviar o consolar al paciente como enfermo, sino también de ayudar al hermano menesteroso. Es por ello por lo que el médico, especialmente el de familia, debe afrontar en su ejercicio profesional, multiples  situaciones y problemas humanos, a veces incluso haciendo labores de consejero familiar o matrimonial.

"Mas allá del deber": es esto lo que singulariza y marca la categoría o "los quilates"  de la verdadera vocación, cualquiera que esta sea,  pues se trata simple y llanamente de generosidad o si se quiere mas bellamente expresado, de amor.

Como dice  G. Marañón:

La vocación genuina, pudiéramos decir ideal, es algo muy parecido al amor: Es -ha dicho Pierre Ternier- una “pasión de amor”. *GM.

"Requiere para ello de aptitud, preparación, dedicación y responsabilidad”: Lo cierto es que si no, seriamos simples curanderos o puros chamanes. 

La aptitud, -sin entrar en criterios léxicos- queremos entenderla como esa tendencia natural de ayudar al enfermo y requiere de preparación para darla forma y solidez, asi como dedicación y reponsabilidad para que resulte fecunda.

La vocación podríamos afirmar que -como las plantas- se puede cultivar, hacer crecer o también se podría marchitar. 

 Y una forma de alimentarla o fortalecerla es dotando de trascendencia el acto medico, y para ello nada mejor que hacerlo desde la fe para los creyentes, o desde la pura racionalidad: sabiendo de la contribución al bien común; en cualquier caso, el bien tiene asimismo su propia dinámica.
Y es que  la vocación médica, tal vez tenga la singularidad -como la dinamo de los vehículos- de retroalimentarse con el ejercicio o el movimiento.

 

  * Como dato anecdótico, nos comentaba un colega que cuando comenzó a trabajar, le ayudaba mucho para fortalecer la motivación y vencer la inseguridad consustancial a la profesión médica -por ser una ciencia inexacta-, que antes de empezar cada jornada escribía y mentalizaba las palabras: “trato de ayudar”, lo que sin duda marcaba una actitud humilde y fecunda.