martes, 31 de agosto de 2021

Psicópatas, sociópatas o narcisistas: la otra pandemia social y silenciosa

No se trata de psicopatías entendidas como enfermedades psiquiátricas sino de otro tipo de patologías sociales, fundamentalmente de raíz moral que afectan a nivel personal, familiar y sobre todo social.

Se trata de personalidades denominadas indistintamente "psicópatas, sociópatas o narcisistas" que proliferan hoy en día en el mejor medio de cultivo que nunca hubo: el miedo; por ello se ven dentro de todas las estructuras sociales: familias, trabajos, medios de comunicación, y lo más grave por su gran repercusión: a nivel de tantos dirigentes y líderes sociales.

La explicación -casi antropólogica- ya nos la sugirió nuestro maestro Gregorio Marañón: y tendria sus ancestros en el hombre de la caverna, cuando eran atenazados por el miedo ya fuera por catástrofes, ataque de fieras, etc., allí surgían de manera natural los líderes que eran aquellos que disponían de una energía suplementaria al carecer del freno moral de la conciencia, es esa energía la que seduce e hipnotiza a las masas bloqueadas por el miedo

Recordemos que las tres características de las masas según Marañón y Ortega y Gasset son: 1- la disolución de la responsabilidad (se diluye como la tinta en el mar)  2- la sustitución de la razón por la emoción  y la sugestión, y 3- el contagio extremo por mimetismo; 

El resultado de todo ello serian: sociedades facilmente manipulables y la desvalorización de la verdad, incluida la cientifica.

Este artículo de nuestro admirado escritor Juan Manuel de Prada lo explica mejor y más hondo:

Juan Manuel De Prada

ANIMALES DE COMPAÑÍA

Son muchas las películas y novelas de diverso fuste y pelaje que han popularizado la figura del psicópata, convirtiéndolo en un emblema de nuestra época; y, en ocasiones, en el héroe o antihéroe de un tiempo oscuro que, a la vez que se horroriza, se regodea en su figura, con una fascinación creciente (hasta el extremo de que, en muchas series televisivas recientes, los psicópatas se convierten en personajes diseñados para provocar la ‘empatía’ de las audiencias cretinizadas). 

Por otro lado, a través de los medios de comunicación, es cada vez más frecuente tropezarnos con casos que hielen la sangre en nuestras venas de psicópatas que perpetran los crímenes más abominables, con pasmosa frialdad, con ensañada premeditación y absoluta falta de remordimiento.

La psicopatía no es un trastorno mental (como lo es, por ejemplo, la esquizofrenia), sino un trastorno de la personalidad que no implica necesariamente incurrir en un comportamiento criminal. A los psicópatas la psiquiatría los describe como individuos pragmáticos, manipuladores, mentirosos, egocéntricos, antisociales (pese a gozar con frecuencia de un magnetismo innegable), impulsivos por naturaleza (pero en ningún caso nerviosos), carentes de empatía, irregulares en sus estados de ánimo, con una vida sexual deshilachada y deshumanizada y unas relaciones sentimentales inconsistentes que –en caso de existir– son un cúmulo de fingimientos.

 El psiquiatra alemán Kurt Schneider, que se dedicó a diseccionar y clasificar las diversas personalidades psicopáticas, destacó que existen psicópatas hipertímicos (es decir, eufóricos e hiperactivos), depresivos, inseguros, fanáticos, necesitados de estima, abúlicos, asténicos… Aunque el elemento unificador de su conducta sea siempre la ausencia completa de sentimiento de culpa o de remordimiento.

El análisis de los rasgos de carácter y la descripción de los modelos de conducta propios de la psicopatía nos confronta con una realidad pavorosa. ¿No son, acaso, los rasgos de carácter y los modelos de conducta que nuestra época ha consagrado? ¿No podríamos, acaso, describir a muchos de nuestros políticos y a nuestros ídolos mediáticos (los que mayor aclamación popular provocan) como individuos manipuladores, mentirosos compulsivos y egomaníacos furibundos que disfrazan su odio al género humano con un magnetismo acaramelado? ¿No son las relaciones sexuales despersonalizadas y la falta de vínculos afectivos las propias de la era Tinder? ¿Acaso la hipertimia y la depresión, la inseguridad y el fanatismo, la abulia y la astenia, no son afecciones propias de un tiempo hipertecnologizado en el que la vida ha perdido sustancia y trascendencia? 

Y, sobre todo, la ausencia completa de culpa o de remordimiento ¿no se ha convertido en la característica más notoria del Homo democraticus, incapaz de hacer un discernimiento moral de sus acciones? El gran inquisidor de Dostoievski lo explicaba maravillosamente bien: «Les permitiremos pecar, ya que son débiles, y por esta concesión nos profesarán un amor infantil. Les diremos que todos los pecados se redimen si se cometen con nuestro permiso. Y ellos nos mirarán como bienhechores, al ver que nos hacemos responsables de sus pecados ante Dios».

Articulo de XL Semanal  https://www.xlsemanal.com/firmas/20210510/psicopatas-juan-manuel-de-prada.html

domingo, 22 de agosto de 2021

Médicos poetas y poetas médicos

 

"La mujer y la mar, ambas son origen y destino" ,  Juan F. Jimenez
 



Creemos que todo médico lleva dentro, de manera más o menos velada, un corazon de poeta, lo mismo que todo poeta es de alguna manera tambien un médico del alma, porque la poesía en sí misma es terapia anímica.

Y la realidad parece darnos la razón pues son muchos los grandes maestros de la Medicina que nos dejaron versos de una belleza sublime, y otros tantos compañeros hoy en día, que exponen su creatividad en la red, con poesías igualmente fascinantes.

Como ejemplo de  los primeros, citemos como muestra, a algunos de los más conocidos en España como Gregorio Marañón cuyas poesías se podrían recopilar en un libro, Ramón y Cajal, Pio Baroja, etc.

Y más en concreto desde Galicia, que siempre fue vivero de médicos poetas, se recogen en un libro algunos como Manuel Leiras Pulpeiro ( 1854-1912), Eduardo Pondal , etc.

Desde Hispanoamérica: mexicanos como Manuel Acuña y Elías Andino, los colombianos José Fernández Madrid y Joaquín González Camargo,  argentinos como  Ricardo Gutiérrez y otros muchos del resto de países hermanos.

Y del resto del mundo, otros tantos como Antón Chejov,  Mijaíl Bulgákov,  W. Somerset Maugham,  John Keats, Arthur Conan Doyle, etc.

Todos ellos son tan numerosos que es imposible citarlos a todos, por eso están recogidos en sendos libros y multiples trabajos de ámbito regional, nacional e internacional.

Analizar la relación de la Medicina y la poesía nos llevará a otro post sin duda interesante.

En este caso tan solo exponemos poesías de alguno de los citados maestros e invitamos a visitar las web de los compañeros que han expuesto su exquisita obra creativa en la red, es el caso de los compañeros:

José Manuel Brea en su blog Medicina y melodía”  que siguiendo la tradición del vivero de Galicia, es hoy en día, una muestra de inagotable creatividad.

Salvador Casado en “La consulta del Dr. Casado”,  

José Antonio Sánchez en "El Parte de confirmación"  y "Forelatos", etc.

 

ALGUNAS POESIAS DEL DR. GREGORIO MARAÑON:

«EPITALAMIO OTOÑAL»:

«Cuando te conocí, recuerdo que era

una mañana azul de primavera.

Te llamaba amor mío y no sabía

si era verdad o no lo que decía.

Ahora vamos los dos con paso lento,

blanca la frente, grave el pensamiento.

Detrás, el surco de la vida entera.

y ya puedo llamarte compañera».

 

ARRIBA CORAZÓN

Arriba corazón! La vida es corta

y hay que aprender a erguirse ante el destino

solo avanzar importa

arrojando el dolor por el camino.

Otras horas felices

matarán a estas horas doloridas

las que son hoy heridas,

se tornarán mañana cicatrices.

¡ Espera siempre, corazón, espera!

que ninguna inquietud es infinita

y hay una misteriosa primavera,

donde el dolor humano se marchita.

Con tu espuela de plata,

no des paz al corcel de la ilusión,

si la pena no muere, se le mata.

¡ ARRIBA CORAZÓN !

 

 

SI SER MÉDICO ES…

“Si ser médico  es entregar la vida a la misión elegida.

Si ser médico es no cansarse nunca de estudiar

y tener todos los días la humildad de aprender la nueva lección de cada día.

Si ser médico  es hacer de la ambición nobleza; del interés, generosidad;

del tiempo, destiempo; y de la ciencia, servicio al hombre que es el hijo de Dios.

Si ser médico  es amor, infinito amor, a nuestro semejante, y acogerlo,

sea quien sea, con el corazón  y el alma abiertos de par en par.

Entonces ser médico  es la divina ilusión de que el dolor, sea goce;

la enfermedad, salud; y la muerte vida.”

 

OTROS:

“Vivir no es solo existir, / sino existir y crear, / saber gozar y sufrir / y no dormir sin soñar. / Descansar, es empezar a morir.”

“El tronco que se lleva, arrastrando, la corriente tal vez crea que el árbol que sigue creciendo en la orilla anda hacia atrás.”

 “La verdad no está solo detrás del experimento, sino también detrás de la simple y fecunda observación.”

Todo pasa menos la Verdad y la belleza, pero la Verdad no es de este mundo,.. la belleza si".

 

A Garcilaso y Toledo le dedicaría estos versos

 

«Detente aquí pasajero

que aquí cayó Garcilaso,

con sus alas de Pegaso

y su armadura de acero.

Fue en el valor el primero

sin segundo en el amor

y para unir el dolor

al blasón de su memoria

se dejó arrancar la gloria

como se arranca una flor».

 

 

TOLEDO

«El cielo era un esmalte transparente,

como lo soñaría Garcilaso,

con el mismo rumor, de leve raso,

en la taza labrada de la fuente.

Al fondo, la ciudad resplandeciente

en la postrera lumbre del ocaso,

y el silencio que viene paso a paso,

preñado de misterios del Oriente.

y de repente empieza a hablar el río ...

¿Es un canto de amor o de venganza?

¿Es un místico anhelo de esperanza

¿O es un lamento de vejez y hastío?

¿O la amarga nostalgia de la gloria?

¿ O la voz inaudible de la historia?

y de repente empieza a hablar el río ... ».

 

                                                 Gregorio Marañón

lunes, 2 de agosto de 2021

“La belleza salvará al mundo” : Dostoievski

En las últimas entradas de este blog, reiteradamente insistimos que la belleza, en sus múltiples formas y expresiones, son terapia en estos tiempos de crisis de esperanza por la pandemia del Covvid, y de crisis de valores por la enfermedad social del globalissmo.

Y navegando por los mares de internet, descubrimos esta hermosa y luminosa cita de Dostoievski que nos reafirma en nuestra ilusión e intuición.

“La belleza salvará al mundo” Dostoievski

Y que tanto nos recuerda a la otra que nos dejó nuestro querido maestro Gregorio Marañón:   

"Todo pasa menos la Verdad y la belleza, pero la Verdad no es de este mundo,.. la belleza si".

Y cuando hablamos de belleza nos referimos por supuesto a la suprema, que es la moldeada directamente por Dios en la Naturaleza, o a la creada por el hombre a través de multiples expresiones  como el arte, la música, la poesía, el humor, etc. 

Belleza humana que aunque tambien grandiosa, siempre es imitación o boceto de la creada por Dios.