
Y es que, tendemos a creer que un sistema ya sea sanitario o educativo, es
mejor o peor por si mismo;
Pero lo cierto es que lo verdaderamente importante
son las personas: Y los sistemas son mejor
o peor, en tanto en cuanto valoren y respeten a la persona -ósea su dignidad- y preserven la responsabilidad.
Ello es evidente en la educación infantil y especialmente transparente en
niños de 3 a 6 años, donde la escuela es literalmente la maestra, transmitiendose sus valores a los niños por simple ósmosis.
Respecto a los sistemas, aunque pueden y tal vez deben coexistir, nos
parece mejor la sanidad publica que la privada, entre otras razones porque en la privada es casi automático el paso de paciente a cliente... objeto de consumo,
y los trabajadores a objetos productivos
Teniendo en cuenta que la Medicina es una ciencia inexacta, es muy fácil caer en la manipulación y el engaño mediante técnicas de marketing.. y al final
se crea un negocio de clínicas no distinto del de establecimientos de
tragaperras.
Respecto a la educación privada ocurriría lo mismo: pueden pasar
a ser un simple negocio rentable como una granja pollos de jaula o de corral, o en la publica a la masificación y despersonalizacion del metro.
Es verdad que en lo publico también se puede producir la degradación de paciente a usuario o votante y el personal puede pasar a estériles pasotas, pero la selección
de los trabajadores en base a criterios objetivos y la garantía de Estado (aun
cuando esté en manos de trileros políticos) no deja de ser un valor y una cierta seguridad.
En educacion infantil,
como decíamos inicialmente, resulta mas evidente que la calidad asistencial
depende -casi exclusivamente- de la calidad y calided humana de la maestra: de su
dedicación, vocación, comprensión... (y por supuesto de los limites
humanos que se pongan).
Una vez mas, recordamos las luminosas palabras del maestro Gregorio Marañón:
“El profesor
sabe y enseña. El maestro sabe, enseña y ama... Y
sabe que el amor esta por encima del saber y que solo se
aprende de verdad lo que se enseña con amor”.