sábado, 25 de febrero de 2017

El papel de la Medicína en la cosificación del ser humano: vientres de alquiler




Recientemente en una sesión clínica, tuvimos la oportunidad de conocer, consternados, la respuesta de la Medicina alemana -como institución-  durante la etapa del nazismo.

 Y uno de los datos expuestos más impactante y doloroso, como médico, fue saber que mas de la mitad de los médicos se afiliaron al partido  nazi y el resto -salvo excepciones- y hasta la casi totalidad, colaboraron en la clasificación  de los seres humanos "inferiores " que debían ser ”eliminados”, marcando con una "x" los elegidos tras su exploración médica, siguiendo las directrices de selección eugenésica marcadas por el nazismo y el mismo Hitler.
Entre ellos se encontraban enfermos mentales, epilépticos, discapacitados físicos, etc.. todos ellos "eliminados" mediante su asesinato eufemísticamente denominado "muerte compasiva·. Y que tanto nos recuerda a la  hoy también denominada "muerte digna".

Todo esto nos hace reflexionar sobre la fragilidad humana, su vulnerabilidad ante personalidades psicopáticas o entornos politicosociales igualmente patógenos y sobre todo, de lo que ocurre cuando la Medicina se despoja y aparta de sus principios morales eternos y universales, marcados en el bimilenario Juramento Hipocrático.

 Y tambien nos hace reflexionar hasta qué punto nos encontramos hoy en día, en una situación no muy diferente, con las políticas de ingeniería social dictadas por el NOM (nuevo orden mundial).

Baste ver este video, para hacernos reflexionar. 
 O pasarse por este blog: Medicina y Holocausto,  para saber lo que pasó entonces y puede pasar o ya está pasando, de manera más o menos visible.

Respecto del video, recordemos estas luminosas palabras del maestro Marañón:

 “Si la convivencia íntima de unos meses con otro ser humano, cualquiera que éste sea, deja en nosotros huellas que no se pueden borrar jamás, aun cuando nuestra conciencia lo olvide, ....
pensemos de qué calidad y de qué hondura serán los surcos que graba en nuestra anatomía y en nuestra alma la intimidad religiosa y ferviente con nuestra madre durante el tiempo en que vivimos de la propia sangre suya y en la que la más tenue de sus emociones se propaga, como las ondas del mismo agua, a nuestro corazón”. 
                                       Gregorio Marañón 

La estremecedora carta de una madre de alquiler: “No sé cómo te llamas, ni si estás bien, ni si siquiera existes”


Una carta muestra la estremecedora realidad que se oculta detrás del alquiler de vientres, un lucrativo negocio por el que centenares de personas ganan dinero en España, a pesar de ser ilegal. 

Esta carta te la debo desde el día en que naciste. Ni siquiera me dejaron verte: sentí trastear entre mis muslos, sentí el cuerpo abierto de dolor, y enseguida te sentí llorar. Fue un ay y un adiós. “Intenta descansar”, me dijeron; pero los vi como a hienas, ensangrentados, saliendo a todo correr con el festín de mis entrañas.
Todas éramos adultas, libres, altruistas -nos decían- para tomar la decisión de hacer felices a otras personas. Pero no. Yo lo hice por dinero. Durante nueve meses dispusieron de mí: me obligaron a seguir una dieta específica, a no fumar, a no beber, a no tener relaciones sexuales con extraños; y me fueron pagando mes a mes, para tenerme controlada. El resto me lo dieron al final, todo junto, como a Judas.
Sé que existen países en donde se puede comprar una esposa; yo no fui propiedad de ningún hombre, pero arrendé mi cuerpo. El contrato que firmé no me permitía ni siquiera abortar. Fui una ramera: el útero es más íntimo aún que la vagina.
En la clínica –se me antojaba una granja de conejas parideras- en la que negociaban con nuestros vientres, nos insistían en que estábamos haciendo una obra de caridad, en que éramos buenas samaritanas; estéril alegato: una mujer rica jamás cederá su cuerpo para que una pobre pueda tener un bebé; es más, conociendo nuestras procedencias, los ricos ni nos dejarían entrar en sus hogares.
Tus padres, bueno, los que pagaron por ti, eran una pareja de homosexuales. Una noche, en cama, los senos turgentes como un balón, el ombligo brotado como un níspero, mientras sentía tus piececitos golpear en mi conciencia sentí rabia: ‘Estos deben pensar que les cuesta igual a ellos echar un flato que a una mujer parir un hijo’. Seguro que lo entenderás cuando seas mayor. Espero que también se lo reproches: a mí me quedó lidiar con esta culpa que me mata; ellos tendrán apoyo psicológico y permiso por maternidad en su país.
Hasta he llegado a maliciar que, con tal de no tener dolores de parto, ni estrías, ni senos caídos, algunas mujeres pijas, en el futuro, podrán encargar un hijo como se encarga un cake en la tahona.
Dicen que no tenemos ningún vínculo, pero yo no soy un marsupial: de mí recibiste las proteínas y el alimento que necesitabas; y hubieses recibido mi anemia, o mis infecciones, si las hubiese tenido.
Dicen que soy una mera incubadora; pero el amor se siente, no se razona: un padre, aunque lo obligue la ley, no lo es por un encuentro fortuito; una madre siempre lo será, así la parta en dos la justicia salomónica.
Dicen que la paternidad es un derecho: lo sería si todos los huérfanos lo tuvieran primero a ser adoptados. A todo esto no sé cómo te llamas, ni si estás bien, ni si siquiera existes. ¿Y si a pesar de mis cuidados hubieses nacido enana o con síndrome de Down? ¿Devolverían el producto? Quiera Dios no estés en un orfelinato.
El fin no justifica los medios. Lo mío fue un contrato mercantil: Dignidad subrogada, cosificación, trata de vientres, estraperlo de bebés: rotura de principios, no de tabúes. La maternidad es fuente de vida, no de ingresos. Y no, no he donado un órgano. He vendido un ser vivo.
Ya no merezco seguir viviendo.
Esta carta (no sé cirílico) la encontraron en el bolso de Svitlana. A Svitlana, una mujer joven, la encontraron flotando en el río Niéper. En Ucrania es legal la gestación subrogada.

sábado, 21 de enero de 2017

Médicos heroicos 1: "Médicos por la vida" y Dr. Poveda


Detención del Dr. Poveda en una manifestación pacifica contra el aborto

Resulta obvio decir que los médicos compartimos con el resto de personas -nuestros hermanos-  la mismas limitaciones que impone la condición humana.
Pero es de justicia reconocer que como otras profesiones con gran carga vocacional de servicio y generosidad, tal vez porcentualmente, se encuentra cuantitativa y cualitativamente en nuestra profesión, un mayor número de personas con gran calidad humana, y eso lo saben bien organismos objetivos, públicos o privados cuando hay que realizar cualquier acción o transacción, desde bancos, seguros, establecimientos comerciales, etc..

Pues se presupone en el médico una carga etica, de honestidad y confianza, labrada  dia a dia, piedra a piedra, a traves de generaciones, asi como por el prestigio y eficacia de la propia Medicina universal.

Es por eso por lo que no dudamos que existen un gran número de médicos heroicos, muchos de ellos de nuestro tiempo, y como la mayoría de seres humanos con esta excelsa cualidad, suelen ser desconocidos o anónimos.
Pues la condición esencial del héroe es la de tener la suficiente energía para ir "contra el viento" y luchar "hasta  frenar el tiempo", defendiendo la dignidad humana, con su entrega incondicional e incluso su vida.

Trataremos de exponer en los próximos post,  algunos de estos héroes -a nuestro juicio- , aunque a la mayoría de ellos su propia condición de humildad y pudor, les impide o incomoda sentirse reconocidos.

 Y comenzaremos -por ser de actualidad-, con una Asociación integrada por médicos y estudiantes de Medicina, premiada recientemente por el DIARIO MEDICO como Mejor iniciativa legal, ética y deontologica , se trata de  "MEDICOS POR LA VIDA" cuya característica básica es la defensa de la Dignidad del ser humano independientemente de sus circunstancias, : sin distinguir si están dentro o fuera de su país.... o dentro o fuera de su madre, siendo estos, los más vulnerables.

Y también queremos reconocer a un compañero singularmente heroico, de esos que solo surgen en estas tierras ibéricas, con un idealismo sobrehumano e incombustible -por ser divino- y por ello traducido en acción. 
Se trata de alguien singular, mezcla de Don Quijote, Manolete, Marañón, El Cid, San Juan de la cruz y Manolo Escobar .... hablamos del Dr. Jesús Poveda.

Este extraordinario médico psiquiatra, clínico, profesor e investigador ha sido detenido en repetidas ocasiones, forzado y humillado, por defender a los más vulnerables: los no nacidos y sus madres y cumplir la regla numero uno de la Medicina universal: la defensa de la Dignidad humana. 
Todo ello en medio del silencio mediático, la incomprensión e indefensión de los teóricos representantes profesionales, o la persecución y estigmatización por parte del denominado "pensamiento único".

Desde aquí nuestro pequeño homenaje y reconocimiento al Dr. Jesús Poveda, sabiendo que quien verdaderamente solo premia , es Aquel que es verdaderamente Sobrehumano.


  Estas palabras de tres "obreros de la Verdad" son especialmente luminosas.
"Este hombre recto, pacifista que prefiere morir por la paz a conquistar la paz con la guerra, es casi siempre un medico.
.. El medico, en la guerra, es el único que no quiere matar, el único para quien no existe el enemigo, porque no hay enemigo capaz de esconderse dentro de un hermano"     


"El árbol es ya todo lo que vemos: el mástil recio de su tronco, las ramas, la flor breve y el sabroso fruto, desde antes de romper la costra del suelo..
 Pues de igual modo, la vida mortal de los seres humanos está en gran manera escrita, desde antes de nacer, en las entrañas maternas"..
Si la convivencia intima de unos meses con otro ser humano, cualquiera que este sea, deja en nosotros huellas que no se pueden borrar jamás, aun cuando nuestra conciencia lo olvide    
.. pensemos de que calidad y de que hondura serán los surcos que graba en nuestra anatomía y en nuestra alma la intimidad religiosa y ferviente con nuestra madre, durante el tiempo en que vivimos de la propia sangre suya...”

Gregorio Marañon 

 
 El aborto mata la paz del mundo...Es el peor enemigo de la paz, porque si una madre es capaz de destruir a su propio hijo, 
¿qué me impide matarte? ¿qué te impide matarme? 
Ya no queda ningún impedimento
Teresa de Calcuta
   
"Lo mas grave, desde el punto moral, que ha acontecido en el siglo XX, es la aceptación social del aborto provocado".

Julian Marias