domingo, 8 de febrero de 2015

El escándalo del concurso de traslados de médicos de familia en Madrid.


Cuando todavía colea el escándalo por las preguntas realizadas en el examen de OPE para selección de médicos de familia en la Comunidad de Madrid, preguntas aberrantes y de temas ajenos a la Medicina: como sobre programas informáticos, etc.
El nuevo concurso de traslados de médicos de familia no podía ser de otra manera, en el actual contexto de desprotección laboral, prosigue la dinámica del maltrato y discriminación respecto a otros colectivos sanitarios y no sanitarios, y el signo patognomonico de actuación: la ausencia total de responsabilidad por parte de la administración.


Resulta que la documentación certificada de los servicios prestados  -solicitada con un mes de antelación- e imprescindible para concursar, se entrega a los médicos, cuando faltan apenas unas horas para la finalización del plazo, en viernes por la tarde, (los registros de la Consejeria de sanidad cierran los sabados) y por unos cauces, sino ilegales si al menos alégales:
La mayoría lo recibe por correo corporativo en la tarde del viernes, por lo que quienes tuvieran jornada de mañana debieron desplazarse a su centro fuera de su horario laboral, a veces ya cerrado, para recabar tal documentación oficial imprescindible.

Ni que decir, que aquellos compañeros que singularmente se encontraran de baja o cualquier otra circunstancia, o que no se enteraran, se quedaban sin posibilidad de ejercer ese derecho de concursar..
Contrasta todo ello, con la diligencia en entregar tal documentación a otros colectivos como enfermería, auxiliares, etc...  que los tenían más de 10 días antes.

Hechos como estos serian denunciables jurídicamente por vulnerar los derechos de los médicos como trabajadores, pero un signo mas del desprecio, maltrato y discriminación laboral que padece el medico de familia en España, y un retrato hiperrealista del tinglao  parasitario e inoperante, montado en base a la explotación de los médicos de cabecera, en nuestro país.

sábado, 7 de febrero de 2015

La necesidad de creer

Gregorio Marañón dando una conferencia














Precioso simbolismo: de arriba abajo:
Manantial, fuente y cántaro.
El maestro, siendo cauce.., siendo

agua.









Todos necesitamos creer: creer en algo, ya sea mas o menos trascendente.. o de modo mas o menos reconocido. Se trata tal vez, de las mas nitida frontera que separa a los seres humanos de los animales.
La Fe, es sin duda un preciado don, y como tal, conlleva un compromiso personal y social para hacer mundo mas justo y humano, atreviendose para ello a ir contracorriente. 
Quienes la hemos recibido o reforzado a través de nuestros maestros, nos sentimos moralmente obligados a proclamarlo, y para ello nada mejor que con sus propias y luminosas palabras:

El animal solo aspira, desde la oscuridad de su conciencia instintiva, a vivir a reproducirse; en todo caso, de una manera óptima. 
Pero el hombre aspira, además, a la superación de estos fines instintivos; aspira a la posesión de goces que ya no le sirven para vivir ni para reproducirse mejor, sino simplemente para gozar; aspira al dominio de la tierra y de sus habitantes, incluso de los otros hombres; a saber y a crear cosas nuevas, a inventar; y, finalmente, a perfeccionar la condición de los hombres, y en último término, a acercar el alma humana a Dios”.

"Creer es sentir dentro de uno la luz de una verdad indemostrable, ajena a la razón opuesta a ella, quizá, una luz que no ha brotado de nuestra meditación áspera y trabajosa.
Como la chispa que el hombre primitivo hacía saltar del choque rudo de las piedras, sino que vino, como la claridad de los espacios, sin que la esperásemos, ni la llamásemos, desde el manatial remoto de lo sobrehumano, en el que unos descubren y otros presienten la huella de Dios.”
“Cuando el hombre dice “creo”, sabiendo lo que dice, es, en verdad, el rey de todo lo creado. Creer en lo que sea, porque el sentido divino de la fe no está en su objeto, sino
en el hecho de que la fe exista.”
 “El alma del español está impregnada de una religiosidad histórica que aun en aquellos hombres de espíritu más liberado, en apariencia, de la preocupación de la divinidad, no llega a desaparecer, sino que queda reprimida en su subconsciente, corriendo, a veces, por cauces extraños que lo represan y canalizan”.

 La inteligencia y la dignidad de la jerarquía humana exigen, en suma, confiar en Dios, pero no trasladar a Él la responsabilidad de nuestra obra.
Dice el refrán que “A Dios rogando y con el mazo dando”; pero lo cierto es que basta dar con el mazo; porque cuando se hace con gana y se sacan chispas y estruendo sobre el yunque del deber, la oración puede ahorrarse; porque no hay ninguna oración más grata que el trabajo a la Divinidad.


                                                               Gregorio Marañón



lunes, 2 de febrero de 2015

El orgullo de ser Médico de familia



Tal vez sea oportuno reivindicar una vez más, el orgullo de ser Médico de familia.
Y cuando lo hacemos, -como siempre-, no es desde una óptica excluyente o autocomplaciente sino por el contrario, lo es por sentirnos -sin complejos- orgullosos de servir a la sociedad desde una posición singular, tal vez la más cercana y a veces la mas eficaz, para aliviar el sufrimiento humano y por ello de contribuir al bien común.
 Nos sentimos pues, orgullosos de estar a los pies y a la cabecera del paciente: del "hermano sufriente" que diría G. Marañón.

Y es importante recordarlo, porque es precisamente la autoestima profesional lo mas atacado por el poder político -gestor de la sanidad-, como en todas las situaciones de acoso y explotación humana.
Este "bombardeo" a la autoestima profesional y la imagen social de los médicos de familia, se manifiesta de múltiples y variadas formas: a través del denominado Sutling: (asignar tareas por debajo de su cualificacion, degradantes o imposibles de cumplir con los medios y el tiempo disponible), la no valoración de sus meritos académicos, la destrucción de la necesaria jerarquía profesional basada en la responsabilidad, etc,.. y mas simbólicamente, en su sello identificativo de caucho: Todo un conjunto de manifestaciones que conforman la actual situacion de acoso laboral institucional. 

Pero podríamos preguntarnos, como referímos en entrada:
¿Porque la Medicina de familia tiene futuro.. ¿Porque el médico de cabecera siempre será el eje central de la sanidad?

 Basicamente porque pueden tener una visión mas general y profunda del paciente y su entorno, y por ello de su proceso patológico.



Porque el progreso social siempre estará en dirección de una mayor humanización y personalización de la sanidad, por ello es el médico de familia, el que estrategicamente se halla mejor situado para abordar desde una perspectiva  global y a la vez cercana y precisa, al paciente; Pues puede enfocarle en su triple dimensión: personal, familiar y social.., e incluso espiritual, y por tanto con una mayor capacidad de resolución.
   En el plano del diagnostico:  porque sin necesidad de preguntar conoce casi todos los datos de la anamnesis, al saber mejor la historia personal y familiar del paciente, especialmente aquellos datos no registables y que sin embargo suelen ser los mas relevantes para el diagnostico certero .

Y en el plano de los tratamientos:
Porque es el médico de cabecera el que mejor conoce al enfermo y su circunstancia, y por tanto el que mejor puede personalizar los tratamientos, si bien  cada médico posee algunos elementos que singularizan: los que están en los hospitales poseen la tecnología y pruebas inmediatas que ayudan al diagnostico, sin embargo desconocen la historia personal y evolución de los tratamientos puestos en el día a día ( pueden ver la foto pero no la película), lo mismo cabe decir de otros médicos especialistas. 

A este respecto, estas dos entradas resultan mas explicitas:
Se podría decir que los tratamientos a menudo son "trajes a medida" que hay que ajustar, como sastre, por el medico de cabecera, por eso es importante confiar en ellos y revalorizar su labor como verdaderos protagonistas del progreso social, aunque desde una gestión politica ciega e irresponsable de la sanidad, se les asigne amenudo mas como instrumentos administrativos y contables.

 Estas palabras del maestro son especialmente luminosas:

 "Este hombre recto, pacifista que prefiere morir por la paz a conquistar la paz con la guerra, es casi siempre un medico.
El medico, en la guerra, es el único que no quiere matar, el único para quien no existe el enemigo, porque no hay enemigo capaz de esconderse dentro de un hermano" .


  "Lo que verdaderamente ennoblece el oficio de la Medicina es, en efecto el espíritu artesano".  

“El médico siente junto al goce puro del bien realizado, la caricia ruidosa o callada de la gratitud del enfermo y de sus familiares; y la emoción profunda de recibir, en esa gratitud, una de las formas más sutiles, pero más eficaces de superacion espiritual y social.
El merecer la gratitud de alguien es casi como poseer el espiritu del agradecido”. 

  *Gregorio Marañón

jueves, 15 de enero de 2015

El desprecio de los méritos profesionales en los concursos-oposición de médicos de familia


Una característica de los concursos-oposición para la selección de médicos de familia en España -desde la entrada en vigor de la actual Ley de sanidad (copia del modelo cubano)- es el desprecio casi absoluto a los méritos profesionales del  médico candidato

Como otros signos expresivos ya comentados ("sello de caucho".., o el contenido vejatorio de las preguntas de examenes de OPE), son ante todo, una muestra de la cosificación del médico de familia por parte de los gestores políticos de la sanidad y llevan la firma inequivoca de sus autores: la irresponsabilidad.

Por ejemplo, en los concursos de traslados, tambien desaparecen los meritos académicos, incluidos los de doctorado o licenciatura, aun cuando el candidato invirtiera varios años de esfuerzo y sacrificio en ellos.

- Tambien se iguala en valoración de méritos, el tiempo trabajado, indistintamente sea la plaza en propiedad o temporal, aun cuando el candidato empleará para conseguirla varios años de esfuerzo y sacrificio preparando oposiciones, y en ocasiones tuviera que asumir durante años, destinos penosos con gran responsabilidad y sin apoyo de otros niveles asistenciales.
 Sin embargo se conserva y agranda la injusta discriminación salarial entre facultativos fijos y temporales.

Tampoco se valora apenas, en estos concursos, la cualificacion laboral: 
Da casi igual que el candidato trabajara como médico, que en cualquier otro puesto en la administración, ya sea de celador, enfermería, auxiliar de enfermería, etc.

Partimos de la base de que "todos los trabajos son iguales en dignidad " pero debemos admitir que no lo son en responsabilidad, ni tampoco en preparación: No es lo mismo invertir 12 años para una capacitación laboral, que 12 meses o 12 días, con todo lo que conlleva de esfuerzo y renuncia personal, familiar, etc.

Pero en el fondo, tal vez toda esta dinámica tiene el mismo sentido: la uniformidad de la masa hacia abajo, el desprecio al esfuerzo y superación personal. Y sobre todo: generar un colectivo fácilmente manipulable, destruyendo sus signos de identidad y autoestima profesional.

La única esperanza sigue siendo la Justicia, pues seguimos creyendo que solo desde ella, se puede frenar la irresponsabilidad, ya sea en forma de indolencia o  delincuencia.

jueves, 1 de enero de 2015

Carta a los Reyes magos, de los médicos de familia en España



Queridos Reyes magos. Para este año, solo os pedimos una cosa,
No queremos, como todos los demás años, mas "zanahorias" o "chuches" en forma de moscosos, canosos o chismosos, tampoco en forma de "propinas" de productividades, complementaridades por contratos programas, etc, que sabeis son divisiones artificiosas del salario justo.

Solo os pedimos una cosa:
 Una demanda judicial que ponga fin a la actual situación de Acoso laboral institucional que padecemos los médicos de atención primaria (antes llamados: de familia) en España.

Por ejemplo para poder disponer de más de 6 minutos -los que sean necesarios- para atender a cada paciente dignamente. 

Solo os pedimos pues, Majestades una cosa: respeto a la Dignidad humana, incluida la nuestra. Porque sabemos, que todo lo demás,  vendrá por añadidura